La plaza de Tiananmen

11-06-2021

Imagen 1: Viaje París-Pekín-Nanchang en el verano del 2005 para recoger a Yun Yun.

Ahora  que se acaban de cumplir 30 años de los sucesos de Tiananmen, viene a mi memoria otro acontecimiento mucho más agradable, que tuvo lugar aquel espléndido viaje que en el verano de 2005 hicimos mi hermana Rochi y yo cuando nos desplazamos a China para recoger a su hija adoptiva Yun Yun (“La Nube”), la bonita chinita de apenas dos años que le había tocado en adopción.

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Imagen 2: Yun Yun en su silla.

Primero nos desplazamos a Pekín vía París –no había vuelos directos desde Madrid- y algunos días más tarde a Nangchang, ciudad de unos 4 millones de habitantes, capital de la provincia de Jiangxi y situada unos 3.000 kilómetros más al sur de la capital, donde nos esperaba Yun Yun junto con sus otras compañeras del orfanato.

Imagen 3: El pabellón Tengwang de Nanchang (foto del autor).

Lo que os quiero relatar  en esta ocasión no es más que una anécdota sencilla pero simpática porque se trata de la enorme sorpresa que me llevé cuando pude contemplar directamente la plaza Tiananmen en todo su esplendor gracias únicamente a mis propios medios y a la ayuda de mi nuevo y flamante navegador GPS manual marca Garmin Etrex Legend que hacía pocos días había comprado en los Estados Unidos a través de Internet -en aquellas fechas aún no se usaban los navegadores actuales-.

Imagen 4: El GPS Garmin Etrex Legend.

Como el navegador venía completamente vacío, es decir, sin ningún mapa cargado -a diferencia de lo que ocurre en la actualidad-, tuve que dedicar un tiempo más que considerable a elaborar yo mismo y a cargar en el GPS un mapa de Pekín “georreferenciado”, es decir, con las líneas representando las calles y con las coordenadas “x” e “y” equivalentes en grados, minutos y segundos que había tenido que introducir yo para conocer la posición en la que me encontraría en cualquier momento.

Una vez acomodados en el hotel “Marriott Beijing” de Pekín, le anuncié aquella noche a mi hermana mi intención de probar el funcionamiento de aquel novedoso aparato, por lo que, nada más salir del hotel, procedí en primer lugar a grabar el “waipont” o coordenadas exactas donde se encontraba situado el hotel donde nos alojábamos, fundamental para el caso de que me extraviara o tuviera que regresar al hotel de improviso, teniendo en cuenta que allí no se hablaba más que el chino, y los taxistas tampoco entendían el inglés y menos aun el castellano.

La grabación de la posición del hotel había que hacerla con la mayor precisión posible, con el cielo libre de obstáculos por lo que se necesitaban al menos la señal de cuatro satélites para que la grabación fuese aceptable, y porque de ella dependía el poder regresar al hotel sin ningún contratiempo.

Una vez hecha la grabación de la ubicación del hotel no me resultó complicado dirigirme caminando a la plaza de Tiananmen desde el hotel siguiendo siempre las indicaciones de mi GPS que me señalaba en el mapa constantemente la dirección Oeste.

Tenía la ventaja de que las nuevas avenidas de Pekín tenían un trazado completamente regular y siempre en dirección norte-sur y este-oeste, superpuestas a las de los callejones de los antiguos barrios o “hutons” en donde se mantenía el antiguo trazado anárquico e irregular como se puede apreciar en el mapa de más abajo, y que yo siempre procuraba evitar.

Imagen 5: Vista aérea del centro de Pekín con los recorridos realizados con GPS.

Mi satisfacción fue enorme cuando transcurrida una hora aproximadamente me encontré frente a frente con la gran plaza que en principio no sabía identificar porque se trataba de un enorme descampado donde sólo se apreciaba un imponente edificio situado a la izquierda de la misma y que más tarde supe que correspondía al Palacio del Pueblo. Sólo cuando vislumbré a lo lejos la enorme fotografía de Mao y la silueta de la entrada de la “Ciudad Prohibida” pude comprender que efectivamente se trataba de la famosa plaza de Tiananmen.

Imagen 6: La plaza de Tiananmen (Pekín). A la izquierda el Palacio del Pueblo, al fondo la puerta de Tiananmen y la entrada a la Ciudad Prohibida.

Pero la satisfacción del momento no me impidió olvidar aquellas fatídicas fechas de junio de 1989 durante las cuales se produjeron los luctuosos sucesos que muchos recordarán y donde varios cientos de personas dieron su vida por la libertad y dignidad del pueblo chino. Vaya esta página en su recuerdo.

Imagen 7: Los sucesos de Tiananmen de 1989.

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